viernes, 12 de mayo de 2017

Enfermería, Paliativos y Espiritualidad



En esta ocasión, os presento a una compañera Argentina, miembro del equipo de Cuidados Paliativos Pediátricos del Hospital de Pediatría “Dr. Juan P. Garrahan”. Ella se llama Mercedes Méndez y entre sus herramientas de trabajo, están las llamadas Terapias no Farmacológicas, como las denomina ella misma. Según sus cálidas palabras, le parecen "un buen recurso para poder acompañar a los pequeños  y aliviarlos a transitar la etapa de su enfermedad, en muchos casos la última."  "El Reiki, la Reflexologìa; la terapia vibratoria con cuencos tibetanos, tambièn la Meditación, se agregan -por supuesto- a la presencia y la escucha activa y tambièn a la musica que no puede faltar." Comenta que posee muchos testimonios, dibujos y fotos...


Mercedes Méndez

Su formación como enfermera holística, es de gran calidad por lo que podemos observar en su currículum:

-Curso Avanzado de Cuidados Paliativos y Psico -Socio -Oncología Dictado por Pallium Latinoamerica
-3er Nivel de Reiki
-Reflexóloga Holística
-Instructora Meditación Mindfulness
-Masaje Sonoro con Cuencos Tibetanos
-Zooterapia (Curso Anual del Servicio de Zooterapia/Ministerio de Salud)

¡Delicado y apasionante trabajo, el que realizas Meche!


A continuación, como ejemplo de su trabajo, os dejo un bello retrato de la grandiosa labor que realiza Meche y todas las compañeras que acompañan a las personas en su paso hacia la muerte.

Espero que os guste y sea de utilidad...

Bendiciones

por Mercedes Méndez | Dic 20, 2016


El siguiente es el relato de la asistencia de “J”, un adolescente de nacionalidad paraguaya que fue traído al Hospital en busca de una cura para su patología pulmonar, una fibrosis severa de origen desconocido y sin posibilidad de tratamiento curativo alguno.
A poco de atenderlo comprobé que era un chico tremendamente dulce, algo tímido e introvertido, al que le costaban las palabras y que, en varias oportunidades, trataba de convencernos de que “está todo bien”…”todo bien si”…, aunque su esfuerzo respiratorio nos decía a simple vista lo contrario.
Supe, mientras me presentaba y nos conocíamos, que su ciudad se llamaba Itapúa, que era de River y de Olimpia.
Le explico entonces de qué se trataban las Terapias no Farmacológicas con las cuales creía que podía ayudar a aliviar su disnea y acepta, aunque  –creo- no muy convencido ya que “estaba todo bien”, como decía siempre.
A los pocos minutos de comenzar la sesión, “J” se había quedado dormido –evidentemente relajado- y se podía comprobar con el monitor –estaba en la Unidad de Cuidados Intermedios-  que la saturación de oxígeno había aumentado y su frecuencia cardíaca había disminuido, como también su frecuencia respiratoria.
Unos días más tarde, en la sala, acompaño a uno de los médicos que lo estaba siguiendo: preguntas habituales sobre síntomas, disnea, dolor, constipación. ”Todo bien”…”todo bien”… era la respuesta que “J” disparaba, casi de manera inmediata.
Mientras, ya habían informado a Marta, su mamá, que el trasplante pulmonar que –creía- le traería la curación a su hijo, no era posible de realizar razón por la cual la última esperanza se desvanecía. Imaginé ahí un difícil abordaje a las necesidades de “J” cuando las cosas empeoraran aún más.
Y los días fueron pasando, entre cuidados y terapias varias, mientras “J” era el mimado y consentido de la sala, tanto de médicos como enfermeros.
Llegó un lunes y “J” no había pasado un buen fin de semana. La mamá nos pidió hablar afuera de la habitación. El médico del servicio había estado esa mañana con ellos y su rostro transmitía angustia, mucha angustia y tristeza.
“Las cosas no están bien, yo no lo veo nada bien”, nos dice.
Hablamos acerca de la morfina, sobre finales que no se aceleran, sobre la imposibilidad del trasplante y nos contó que el día anterior “J” le había dicho a su tía que lo visitó, y en presencia de ella, que “si no hay nada para hacerle, él no se quiere morir acá, que quiere irse a morir a Paraguay”…
Ya “J” había comenzado a dar “señales” concretas de que “no estaba todo bien”, más precisamente de que “las cosas estaban muy mal” y  evidentemente quería que lo empiecen a saber.
La semana transcurrió y entre otros cuidados se le sugiere a “J” la necesidad de dejar cuidarse y no estar tan pendiente de todo, tan alerta como hasta ahora. Acepta además sesiones de TNF, que reconoce le hacen bien, lo relajan y alivian.
En una nueva charla, la madre dice temer que lo puedan volver a llevar a la UCI (Unidad de Cuidados Intermedios). Aunque había sido un tema ya abordado, evidentemente no estaba claro aún para ella. La explicación entonces fue acerca de las necesidades de “J” en ese momento y que no había nada que se le pudiera ofrecer en la terapia -de lo que él estaba necesitando- que no se le estuviera ofreciendo en la sala. Por el contrario, en la sala podía tener la compañía constante de sus padres, que en la terapia no se le podía garantizar.
Dijo entonces que eso era lo que ella quería que le asegurasen, que no lo pasen a terapia, y poder quedarse allí en la habitación donde se encontraban solos, más tranquilos y con la posibilidad de acompañarlo todo el tiempo.
Luego, nos cuenta a Gabi -mi compañera- y a mí, mientras esperábamos al médico del servicio que “J” habló un montón, y que había dicho muchas cosas. Que habló con Dios, lloró y estaba en paz. Le pidió a su madre que no llore y le dejó expresas indicaciones que  “le mezquinen la PC que dejó en Paraguay, que no se la den a nadie”, cosa que su madre prometió hacer.
Ya casi al final de la charla se sumó el médico del servicio, le adelantamos lo hablado con la mamá y le consultamos si es posible que él –si “J” aceptaba por supuesto- le ofreciera una  bendición, teniendo en cuenta que los tiempos probablemente no sean largos y temiendo que la visita del sacerdote del Hospital, no llegara a tiempo. El médico acepta la propuesta de  bendecirlo si “J” así lo deseaba.



Acuarela de Javier Méndez

Privilegios

Leí varias veces en la bibliografía acerca de la atención a pacientes terminales. Leí que estar cerca asistiéndolos es un privilegio que pocas personas tenemos. Me considero muy afortunada de poder dar fe de eso.
Puedo asegurar, sin lugar a equivocarme, que esos momentos pueden ser –si uno los sabe encontrar, apreciar y no permite que se escabullan como arena entre los dedos- de una riqueza indescriptible y que uno indefectiblemente sale de ellos, un poquito más sabia que antes. Y no hablo de sabiduría académica, sino de una sabiduría que no se puede adquirir, por más alto claustro que contratemos para tal fin.
Soy consciente de la importancia de las necesidades espirituales y/o religiosas. Jamás escatimo –aunque soy atea- a ofrecer asistencia religiosa a los pacientes o a sus familiares si así lo desean, considero que la misma puede acercar alivios, que de otra manera sería imposible conseguir.
Por lo tanto, luego de hablar con la mamá y sin mediar tiempo alguno, decidimos ofrecerle a “J” la posibilidad de una bendición impartida por el médico de nuestro equipo. “J” aceptó sin dudarlo.
Sin demostrar apuros, aunque de manera inmediata, invitamos a su enfermera de la sala a participar; y de manera casi íntima se llevó a cabo una sencilla pero muy, muy emotiva ceremonia.
“J” quizás por vez primera aceptaba propuestas del equipo que lo asistía, sin incomodarse ni intentar disimular su delicado estado de salud. Incluso en una situación que hablaba de la gravedad por sí sola, con una madre conmovida, llorando a los pies de la cama, tomada de los pies de su hijo y siguiendo uno a uno los pasos que minuciosamente el médico venido momentáneamente en improvisado sacerdote, iba casi susurrando al lado de la cama de “J”.
Tal vez pocos puedan imaginar el grado de intimidad y emotividad que se había producido allí adentro, en una situación que se había logrado en pocos minutos, casi de la nada y de manera improvisada. Casi imposible poder describirlo en toda su magnitud.
Sin duda alguna, asistir a pacientes próximos a morir en más de una oportunidad nos puede provocar sin sabores casi inevitables.
Por suerte, como contracara nos nutre de profundas vivencias y situaciones esenciales de las que no salimos iguales luego de atravesarlas, que resultan difíciles de olvidar, y que nos acompañarán el resto de nuestras vidas con sólo invocarlas.
Además de lograr ciertos alivios, poder disfrutar estos privilegios, eso es sencillamente…. maravilloso.




viernes, 28 de abril de 2017






II Jornadas de Enfermería Integrativa de Cantabria y IV Nacionales delGrupo Intercolegial de Enfermería Española de Cuidados Holísticos.EPIGENÉTICA Y ENFERMERÍA: “Cuidando desde un enfoque integral”






El 20/04/17 dieron comienzo, las II Jornadas Autonómicas de Enfermería Integrativa y IV nacionales del Grupo Nacional de Enfermería en Cuidados Holísticos (CHEE), en el Paraninfo del incomparable marco de la Magdalena, en Santander;los días 20, 21 y 22 de abril, bajo el lema “EPIGENÉTICA Y ENFERMERÍA: Cuidando desde un enfoque integral”. 

Allí estuve yo, con gran curiosidad e ilusión, representando al Grupo de Enfermería en Terapias Naturales del Colegio Oficial de Enfermería de Castellón.


Los actos previstos para las II Jornadas Autonómicas de Enfermería Integrativa y IV nacionales comenzaron el jueves a las 11.30 h. con el curso pre-jornadas “Abordaje integral del paciente oncológico”, que impartió la doctora Odile Fernández. Por la tarde, se celebraron los actos programados para dicho evento al que se han inscrito casi 300 profesionales sanitarios, entre enfermeros y especialistas en otras materias relacionadas con la salud. El resultado fue un gran éxito, debido a la calidad de su programa y contenidos, con temas de máximo interés para los profesionales sanitarios, no sólo de enfermería, sino de otros ámbitos de la salud que han decidido formar parte de este actividad que pretende avanzar en la calidad de los cuidados enfermeros e integrar todas las terapias científicamente probadas y reconocidas por la OMS. En el marco de estas Jornadas se trataron aspectos relacionados con los cuidados desde una perspectiva global y multiprofesional, haciendo referencia a todos los factores que pueden afectar a la salud y que no dependen de la genética de las personas. Su objetivo principal es abordar desde un enfoque holístico y humanista la esencia de la profesión enfermera, avanzando hacia una unificación efectiva de las terapias integrativas que permitan favorecer el autocuidado de las personas para que alcancen el máximo nivel de salud y de autonomía. A destacar la fuerte presencia de autoridades como son: la Consejera de Salud de Cantabria, la Vicepresidenta del Consejo General de Enfermería, el Concejal de salud y deportes de Santander y la Presidenta del Colegio de Enfermería de Cantabria, que, con su presencia, dieron más fuerza si cabe a este evento.

Cabe destacar, que dos de las actividades dentro de las Jornadas iban dirigidas a los ciudadanos. La primera, el mismo día de la inauguración, se trataba de la ponencia de la Dra. Odile Fernández, “Alimentación Oncosaludable para la prevención y el tratamiento del cáncer”, a la que las personas interesadas podrán acudir previa retirada de una invitación en el Colegio de Enfermería de Cantabria. La segunda actividad se desarrolló el día 21 en una pequeña carpa en la plaza del Ayuntamiento, en la que dos compañeras enfermeras, Lidia Herrera y Sonia Crespo, divulgaron “cómo comer de forma más sana”, mediante la herramienta visual “EL PLATO SALUDABLE”. Además, se ofreció fruta ecológica a quien quisiera.

                              
La doctora Odile Fernández habla del "Abordaje integral del paciente oncológico":
La médico de familia, Odile Fernández, cautivó durante más de dos horas a  los inscritos al curso sobre el “Abordaje integral del paciente oncológico”  celebrado en el marco  de las Jornadas de Enfermería Integrativa. Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada, Odile Fernández  explicó a los asistentes, algunos de las claves fundamentales sobre el cáncer, sus bases moleculares y su microambiente, la alimentación, el ejercicio físico, la gestión emocional y el tratamiento de los efectos secundarios del tratamiento de la enfermedad.




Comisión de Enfermería Integrativa de Cantabria


La primera  ponencia de las Jornadas de Epigenética y Enfermería corrió a cargo de  la diplomada en enfermería y  máster en Enfermería Naturista por la Universidad de Barcelona, Carolina Rebato, Tras una magistral ponencia en la que desveló los términos Genoma, Epigenoma y la Replicación del ADN, pudimos entender qué es verdaderamente la Epìgenética: Factores Genéticos derivados del ambiente celular y no de la Herencia, por lo que la alimentación y  las proteínas pueden modificar y  evitar enfermedades. Según  Rebato, “hasta ahora sólo se ha podido determinar que un 5% de las enfermedades son causadas por genes defectuosos” por lo que la epigenética juega un papel especialmente importante en los procesos de generación de patologías.
Posteriormente, Maite Rodrigo, trabajadora social nos mostró una introducción al Mindfulness y una sesión de este entrenamiento de la mente para conseguir el bienestar general. El Mindfullness tiene como objetivo “conseguir lo más simple que es lo más complejo. Aprendimos las siete actitudes básicas:Confianza, Aceptación, Mente de principiante, Paciencia,  No juzgar/no juzgarse, Apertura, soltar, ceder, No esfuerzo.  Mediante la Atención Plena y la "Técnica de los tres minutos"técnica de entrenamiento de la mente para conseguir mejorar la calidad de vida, en la que nos fijamos tan sólo en la respiración y que es verdaderamente eficaz en el autocuidado y el Cuidado de los pacientes.    

El viernes 21, a primera hora de la mañana, salimos a practicar yoga ante la Ría de Santander, en el precioso marco del Palacio de la Magdalena.

A continuación, pudimos disfrutar de variadas e interesantes ponencias; 

Josep Climent i Pérez, enfermero consultor en oncología integrativa, mediante la exposición de casos de personas con cáncer a las que la oncología integrativa ha sido de gran ayuda, nos muestra las bases prácticas de la epigenética, cómo un enfermero puede aplicar esta clase de cuidados oncológicos y el gran papel que juega la enfermería en esta enfermedad.
Nuestro compañero, Tomás Fernández Fortún, Enfermero coordinador de la sección de Enfermería Naturista del Colegio de enfermería de Zaragoza, nos habló de la Casa sana y de cómo los diferentes tipos de radiaciones electromagnéticas, afectan a la salud. Asimismo, nos mostró diversos aparatos de medida de estas radiaciones y nos dio algunos consejos para evitarlas.

La Mesa Redonda expuso los interesantes temas de: 
Superalimentos: Raquel Menezo Viadero. Enfermera experta en Terapias Naturales por la UB.
Alimentación y sistema inmune: Rocío Vayas Abascal. Médico especialista en medicina familiar. 
Microbiota intestinal: Natalia Constanzo Usán. Enfermera experta en Terapias Naturales por la UB.

Por la tarde, la encantadora Enma Barthe Carrera, nos habló sobre la química de las emociones y su influencia en la salud. Y cómo se mide la salud emocional de la persona.

La Mesa Redonda de la tarde trató sobre Evidencia Científica y las Terapias Naturales. Tomás Fernández Fortún expuso el punto de vista del Profesional, Myriam Algueró Josa lo hizo desde el punto de vista del paciente.

La entrega del premio a la mejor comunicación de las jornadas de Enfermería Integrativa fue para el póster: "Tapping en el manejo del dolor del paciente oncológico", tras evaluar el Jurado, las 15 comunicaciones presentadas a concurso. El póster trata sobre  una técnica de liberación emocional y espiritual en la que se combina el sistema de energía del cuerpo y la terapia espiritual, tocando (con golpecitos suaves) en determinados puntos del cuerpo (puntos de acupuntura claves) mientras se centra el pensamiento en el dolor, emoción negativa o cualquier otro problema. Ciertos manuales lo describen como acupuntura emocional. El objetivo  final es determinar el impacto del tapping en el manejo y percepción del dolor en pacientes oncológicos.

A modo de conclusión en este estudio se ha podido demostrar que el Tapping disminuye el dolor en 2 puntos según escala EVA.

Autores:
 -Ainhoa García García. Enfermera de Atención Primaria. Centro de Salud La Palomera, León. (Autora principal).
 -Anayansi González Domínguez. Enfermera En Centro de Mayores Valdihuertos, Cuellar, Segovia.
 -María Ángeles Rodríguez Pérez. Enfermera de Atención Primaria. Centro de Salud San Andrés, 
 -Marco Antonio León Montaña. Enfermero de Atención Primaria. Centro de Salud La Baña, León.


Ainhoa García García recogiendo el premio al mejor póster



El sábado 22 de abril, se cerraron las Jornadas, con tres magistrales conferencias: 

  • Lorenzo Amaro Medina: nos mostró los beneficios de la Terapia Musical y la Salud emocional, hablándonos de sus trabajos en jóvenes, prisiones y profesionales de la salud. De hecho, nos hizo bailar a todos con la animada música de Cold Play "Viva la vida".
  • Dña Josefina Sanz Ramón: habló del Buentrato como proyecto de vida y su influencia en la salud,. ayudándonos a diferenciar los maltratos sutiles de nuestro día a día y modificarlos por buentrato.
  • José M. Cela López: explicó las causas del envejecimiento y cómo puede cooperar la bioquímica en su retraso.
En la Mesa Redonda se trató el tema de las Terapias Naturales en Cantabria. Dos enfermeras: Raquel Menezo Viadero, del CS Cazoña en Santander y Rebeca Sanabria Vicente, del HUMV de Santander, explicaron, mediante la exposición de dos trabajos científicos, el conocimiento y aplicación de las Terapias Naturales por parte del personal Sanitario de Atención Primaria y por los Usuarios de centros de Atención Primaria de Santander. Los resultados fueron alentadores, pues están bastante difundidos en la población Cántabra. 

La Conferencia de clausura quedó a cargo de D. Ovido Céspedes Tuero, Doctor en Enfermería por la U. Católica San Antonio de Murcia y vocal titular del Pleno  del Consejo General de enfermería de España. Su propuesta, necesaria para la positiva evolución de la enfermería Integrativa, es la práctica diaria de reconocer, integrar y registrar las NIC de Enfermería Holística en el Plan de Cuidados. Brillante exposición de defensa de una Enfermería que utiliza los Cuidados Naturales como una herramienta importante de su trabajo.

La presidenta del Colegio de Enfermería, Rocío Cardeñoso, ha anunciado una apuesta firme de la entidad colegial cántabra por esta vía del cuidado para paliar muchos defectos que registra el sistema público de salud   y mejorar  la eficiencia de la Enfermería. Tanto es así, que ha asegurado que invertirán en formación y divulgarán estos conocimientos entre otros profesionales españoles para que poco a poco vayan introduciéndose en los protocolos de actuación de centros de salud y hospitales, como ocurre en otros países de la Unión Europea y como indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), que  contempla el cuidado integrativo  desde hace años.

Tras estas intensas Jornadas, se celebró la Reunión del Grupo Nacional de Enfermería en Cuidados Holísticos, CHEE, en la que estuvieron representados diferentes Comisiones Colegiales de Enfermería Integrativa, con el objetivo de hacer avanzar a la Enfermería Holística Española, mediante la evidencia científica y la formación a nivel Nacional, en esta disciplina.

Tres momentos entrañables de las Jornadas: 














Me queda felicitar a la estupenda Comisión de Enfermería Integrativa del Colegio de Enfermería de Cantabria y a la Presidenta de dicho Colegio, Rocío Cardeñoso, por su gran labor. Vuestro esfuerzo queda totalmente gratificado. Enhorabuena!



Espero que os guste y sea de utilidad...